Una cocina profesional puede exigir una enorme cantidad de energía durante las horas de servicio.
Fogones, freidoras, planchas, hornos y otros equipos pueden entrar en funcionamiento prácticamente al mismo tiempo. Por eso, cuando utilizamos propano en un restaurante, no podemos valorar la instalación únicamente por la cantidad de combustible que podemos almacenar.
Existe otra cuestión igual o incluso más importante:
¿Es capaz la instalación de suministrar todo el gas que necesita la cocina en el momento de máxima demanda?
El propano se almacena líquido, pero los equipos necesitan gas
Para entender el problema tenemos que conocer primero una característica básica del propano.
En los depósitos y bombonas, el propano se encuentra fundamentalmente en estado líquido, ocupando mucho menos volumen que si estuviera almacenado como gas.
Sin embargo, para alimentar los aparatos debe pasar a fase gaseosa.
Ese proceso se denomina vaporización.
La presión de vapor del propano y su capacidad de evaporarse incluso a temperaturas bajas hacen que pueda utilizarse en aplicaciones profesionales y situaciones de elevado consumo.
Una cocina profesional puede demandar muchísimo gas en pocos minutos
Imaginemos el comienzo de un servicio.
Se encienden varios fogones. Empiezan a trabajar las freidoras. Entran en funcionamiento otros equipos de cocción.
El problema no es el consumo total del día
Puede que el restaurante disponga de combustible suficiente para trabajar durante días.
Pero la cuestión crítica es cuánto gas necesita recibir durante los momentos de mayor consumo simultáneo.
Un negocio con necesidades elevadas puede requerir sistemas de almacenamiento diferentes de otro establecimiento con un consumo ocasional o moderado. De hecho, la elección entre bombonas y depósitos depende precisamente de factores como el volumen de consumo y la frecuencia de utilización.
¿Cómo puede haber propano y que los equipos no funcionen correctamente?
Aquí encontramos uno de los problemas que suele resultar más difícil de entender.
Puede seguir existiendo propano líquido dentro del recipiente y, sin embargo, la instalación no estar proporcionando suficiente gas en ese momento.
¿Por qué?
Porque el sistema necesita vaporizar combustible al ritmo al que lo están demandando los aparatos.
La vaporización también depende de las condiciones de trabajo
Cuando aumenta mucho la extracción de vapor, el propio proceso de vaporización provoca enfriamiento.
La temperatura influye a su vez en la presión del propano y en su comportamiento dentro del almacenamiento.
Por eso no basta con calcular cuántos kilos de propano consume un restaurante. Hay que estudiar también cómo se produce ese consumo.
El consumo simultáneo es una de las claves del dimensionado
Este concepto es fundamental en hostelería.
No todos los aparatos funcionan permanentemente a máxima potencia, pero la instalación debe diseñarse teniendo en cuenta qué equipos pueden coincidir funcionando y qué demanda pueden generar conjuntamente.
Una cocina debe analizarse como un sistema
Para diseñar correctamente la instalación debemos conocer cuestiones como:
qué equipos existen, qué potencia tienen, cómo se utilizan, cuáles pueden funcionar simultáneamente y qué características tiene el sistema de almacenamiento y suministro.
A partir de ahí puede establecerse una solución adecuada para el funcionamiento real del establecimiento.
El Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos establece precisamente requisitos específicos para las instalaciones de almacenamiento de GLP y para las instalaciones receptoras que alimentan los aparatos.
Un depósito más grande no siempre es simplemente “más autonomía”
Cuando hablamos de depósitos de propano en actividades profesionales, el tamaño y configuración del almacenamiento no deben decidirse únicamente pensando en cuánto tiempo queremos permanecer sin repostar.
También debemos considerar la demanda energética que deberá soportar el sistema.
En negocios con necesidades continuas y elevadas, los depósitos se utilizan precisamente para responder a grandes demandas de energía y proporcionar un suministro adaptado al consumo del establecimiento.
No improvises soluciones ante una caída de presión
Si los equipos empiezan a funcionar incorrectamente cuando aumenta el consumo, la solución no consiste en manipular, calentar o modificar por nuestra cuenta los recipientes o elementos de regulación.
Estamos hablando de una instalación de combustible gaseoso.
Debe analizarla un profesional cualificado para determinar dónde está realmente el problema y qué modificación necesita la instalación.
Diseñar para el restaurante real, no para el consumo teórico
En DLC Sistemas creemos que una instalación profesional debe diseñarse pensando en lo que ocurrirá cuando llegue el momento más exigente del día.
Porque en una cocina profesional no basta con tener combustible disponible.
Hay que conseguir que fogones, freidoras, hornos y demás equipos reciban el suministro que necesitan cuando todos tienen que trabajar.
¿Estás diseñando o reformando una cocina profesional en Zaragoza?
Podemos estudiar los equipos, las necesidades de consumo y las características de la instalación para plantear una solución adaptada al funcionamiento real de tu negocio.
Contacta con DLC Sistemas y cuéntanos tu proyecto.

DLC Sistemas de Protección contra Incendios
Equipo de Comunicación






